Juego de dos tablas de bambú macizo de 38 x 25 cm y 35 x 23 cm, ambas de 2 cm de grosor. Tener dos permite separar la carne cruda de la verdura y el pan, que es la forma sencilla de evitar la contaminación cruzada en casa.
La madera maciza tiene una ventaja que el plástico y el cristal no dan: cede lo justo bajo el filo, así que el cuchillo no rebota ni se desafila a cada corte. El cristal es lo peor que le puede pasar a una hoja buena.
Para que dure, lavado a mano y secado en vertical. Un aceite mineral cada pocos meses evita que la fibra se abra.