Topper de espuma viscoelástica con gel infusionado de 90 x 190 cm y 4 cm de grosor, con funda de rayón de bambú. Se coloca sobre el colchón y cambia por completo la superficie de descanso.
Es la solución cuando el colchón se ha quedado duro o ha empezado a hundirse pero aún no toca cambiarlo: por una fracción del precio de un colchón nuevo se recupera el confort durante varios años más.
El gel infusionado en la espuma disipa el calor, que es el punto débil de la viscoelástica convencional: retiene la temperatura corporal y da calor por la noche.
Funda de rayón de bambú, transpirable y suave al tacto.