Organizador colgante de acero cromado que se engancha en la puerta de un armario de cocina y aprovecha la cara interior, que es espacio muerto en cualquier cocina.
Sin taladro, sin tornillos y sin adhesivos: llega montado y se cuelga en el momento. Si te mudas o cambias de idea, se retira sin dejar marca, algo imposible con un soporte atornillado.
Libera espacio en las baldas, la encimera y la despensa moviendo a la puerta lo que usas a diario.
Acero cromado de calidad.