Joyero forrado en terciopelo por fuera y por dentro, con tapa de cristal transparente sobre bisagras metálicas y cierre de pestillo.
Nueve compartimentos más siete ranuras para anillos: cada pieza en su sitio, sin cadenas enredadas ni pendientes desparejados en el fondo de un cajón.
La tapa de cristal permite ver todo de un vistazo y elegir sin abrir. Es lo que diferencia un joyero de una caja.
Interior de terciopelo suave que no raya el metal ni las piedras. En gris claro por fuera y gris suave por dentro.