Espejo de tocador de formato grande con iluminación LED perimetral, interruptor táctil y giro de 360 grados.
La luz LED propia es lo que cambia el maquillaje: con la luz cenital de un baño se generan sombras bajo los ojos y la nariz, y el resultado no se corresponde con lo que se ve fuera.
El giro de 360 grados permite ajustar el ángulo sin mover la base, y la bandeja integrada guarda pinceles, brochas y pequeños accesorios en el mismo mueble.
Interruptor táctil sin botones mecánicos.