Cepillo de dos componentes en polipropileno, específico para las guías y los marcos de las ventanas.
La guía de una ventana corredera es de los puntos donde más se acumula la suciedad de toda la casa y donde ningún trapo entra: son milímetros de ancho y varios centímetros de fondo.
La punta fina llega al fondo del carril y arrastra la suciedad hacia fuera, en lugar de compactarla.
Dos piezas para cubrir carril estrecho y superficie de marco.