Base de carga inalámbrica de solo 6,3 mm de grosor, con testigo LED de estado.
Ese grosor la hace casi invisible sobre la mesilla o el escritorio: se apoya el móvil encima y carga, sin cable que enchufar cada noche ni conector que se desgaste con los años.
El puerto de carga del teléfono es una de las piezas que más falla con el uso; la carga inalámbrica lo deja intacto.
Testigo LED para confirmar la posición correcta sobre la bobina.